Metallica destruyó Lima
Apoteósico. Las palabras se quedan cortas al recordar la explosión de energía que nos lanzó Metallica anoche en el Estadio de San Marcos. El que escribe se puede llamar ya un veterano en cuanto a conciertos masivos y debo reconocer que nunca había visto un show tan contundente como el de Lars, James, Robert y Kirk. Un sonido impecable, una puesta en escena devastadora (aunque no excenta de errores, los cuales en vez de restarle puntos a la performance le otorgaba mas autenticidad).
Metallica se encontraba en Lima desde temprano, y cumplió un itinerario muy reservado. Ofrecieron una conferencia de prensa durante la tarde que fue desaprovechada con una prensa desinformada en su mayoría. Mientras tanto el recinto estudiantil se llenaba hasta alcanzar la cifra récord en asistencia en nuestro país (algunos medios señalan 50 mil personas y Metallica.com dice que fueron más de 46 mil). La zona M, más cercana al escenario era poblada por muchos sacrificados fans que estuvieron en algunos casos acampando desde el domingo en espera del momento.
Monumentales Teloneros
Necropsya es la banda de Thrash Metal mas representativa de la escena peruana. 20 años de carrera, un gran demo debut (Slaves of the Magic) y un demoledor disco (Devastated by Time) son las credenciales que maneja este grupo. Walter Costa, Gustavo Bermúdez, Cesar Morán y Paul Pinto (el mejor baterista Metal del Perú) dieron un excelente show, sin amilanarse ante una cantidad de público inédita para ellos, incluyendo los clásicos Children of The Grudge, My Dreams y los mas recientes Last Flight y The Flame (se hizo extrañar la excelente Destroyed Youth).
Casi tres décadas de espera.
Luego de la exitosa presentación de los nacionales, un ejército de roadies invadieron el escenario y comenzaron la tarea de dejar el backline a punto para la leyenda del Thrash. Luego de una angustiante espera de casi dos horas sonaron las inmortales notas de Ecstasy of Gold, la inolvidable composición de Ennio Morricone para el clásico de Sergio Leone “The Good, the Bad and the Ugly”: la clásica introducción de los conciertos de Metallica desde hace mas de 20 años. Inmediatamente después, apareció la leyenda en escena para asesinar a cada uno de los presentes con la maldición de muerte rastrera: Creeping Death.
La locura se había desatado en el estadio. Por respeto a la trayectoria y a lo que Metallica significó y significa en mi vida no pude hacer otra cosa que atornillarme en el mosh pit (zona que los profanos conoce como “de pogo”) y disfrutar cada momento del slam apocalíptico que se desató. Metallica no daba respiros: clásicos de la época más thrasher, un solo tema del Reload (la acelerada Fuel), cuatro de los mejores temas del último disco Death Magnetic y los megahits del álbum negro. Los legendarios californianos nos machacaron con un mazo de contundencia, velocidad, pasión y fuerza. Lima no se confió y respondió desgarrándose los pulmones cumpliendo cada rito clásico en los conciertos de la banda.
La pirotecnia en la intro del clásico antibélico One quemaba los rostros de las filas más cercanas, sin ofrecer treguas. Metallica seguía acribillándonos con un setlist excelente (incluyendo canciones no muy tocadas en la presente gira como Battery) y se ausentó luego de Enter Sandman para volver en un encore inolvidable que incluyó mas clásicos de los ochentas: el cover de Diamond Head Am I Evil, la ecológica pero hiperagresiva Blackened y el broche de oro Seek and Destroy en la que James Hetfield, en una actitud muy poco vista en los últimos años (debida tal vez a una conexión con el desquiciado publico limeño), bajó al llano para cantar el inmortal coro con los mismos fans.
Es que Metallica será siempre será una banda de fans que toca para fans. Habiendo conquistado el mundo, no pierden un ápice de su pasión y contundencia. Un concierto de Metallica es una experiencia epifánica, siempre histórica. Pese a todos los años y vaivenes la banda tiene el poder de dejarte devastado, como siempre.
Creeping Death
For Whom The Bell Tolls
Fuel
Harvester Of Sorrow
Fade To Black
That Was Just Your Life
The End Of The Line
Sad But True
Broken, Beat and Scarred
Cyanide
One
Master Of Puppets
Battery
Nothing Else Matters
Enter Sandman
–Encore–
Am I Evil?
Blackened
Seek and Destroy
3 Responses to “Metallica destruyó Lima”
Leave a Reply





a me olvidaba, ojala ya no se hagan mas conciertos en el estadio de san marcos no es que sea malo sino que un problema trenmendo despues de la salida cosa que no pasaba cuando eran en el nacional o en el de la u
hola, bueno el concierto fue bueno pero no cumplio mi espectativa espere por los temas all nightmare alone y claro the day that never comes., no me gusto que lars escupiera al publico
Metallica es chevere, una pena que al final no pude ir, pero me compré mi polito y vi el video